@Kevac11

Ask me anything   Soy Kevin Morán y en Twitter siempre seré @kevac11

twitter.com/kevac11:

    Daría

    Cuando la encontré —o ella me encontró. De alguna de las dos formas debió ser—, no vi a una chica nada delicada. Tampoco vi a una chica exagerada, aunque noté que por ratos se le salía lo pinky, que era genial porque no todo es perfecto. Pero sí me pareció perfecto que lleve siempre un pomo lleno de café que me podía invitar en las mañana cuando llegaba apresurado a la universidad. Ella me despertaba y lo primero que veía con total claridad era su rostro, sus lentes (algo sofisticados para mí), y cabello crespo y oscurito. 

    La primera vez que me invitó, casi la abrazo y la beso. Tenía que dar una examen e iba corriendo en calidad de zombie. Yo duermo tarde y por lo general me quedo dormido en la clase por lo horrorozo del aire acondicionado y por los profesores aburridos que me tocan. Todavía creo firmemente que es por el aire acondicionado y porque duermo a las 2 de la mañana— es que “quiero que mi día dure más”, por más absurdo que suene—.

    Así, me hice amigo de Daría Cortés.

    Me cautivó. Y eso que soy muy exigente con las chicas. Como dije, no era delicada y más de una vez me invitó a su casa en la noche, porque yo trabajo y solo tengo la noche para mis tertulias. La razón: Ver películas, conversar, comer, y reír. Vamos, ¿no es perfecto? Claro, era un ratito. no era mucho. Sus padres no estaban aunque me conoció su madre un miércoles. Le caí bien. Siempre le caigo bien a las madres, es un don. 

    Siendo realistas, solo vimos dos películas en un destartalado DVD con calcomanías en todas partes. Hablabamos de tontería y media y de los dibujos que hacía en su cuaderno norma. Comimos tallarín y reímos por mis chistes monces y mi descarado sarcasmo. Y, al final, nos besamos.

    Llevamos así, junto a conversaciones hasta la madrugada que le contagié, un mes. Era obvio que pasaría algo así. Desde la tercera semana pensé en esa posibilidad, no me ignoraba, me prestaba atención y a veces me mandaba mensajes de texto. No nos veíamos todos los días. Tenía amigos y yo también. Ella se divertía y yo también. Y luego nos contamos lo poco que pasaba en día y medio aunque ella tenía la mayoría de sus cursos en la tarde.

    Estaba inseguro. Sus labios eran hermosos. Su piel muy suave. Demasiado para mí, que no quería dejar al descubierto cualquier tipo de sentimiento nunca más. 

    Sin embargo, un lado terrible salió dejándome a un costado. La besé unos instantes. La solté. La abracé más fuerte. Le dije que era linda y le dije un “te quiero” que no sentía muy bien, aunque había atracción. La solté y nos reímos. 

    Ella era muy relajada. Tonto, me dijo. Y se fue a la cocina a traer pan y alguna cosa para comer. Era mi brother… grave error pensar así.

    En esos momentos no pienso en responsabilidades y me pierdo en el techo. 

    Llegó y puso música en el reproductor. Era algo de Mar de Copas, que no me gusta mucho. Entre sus gustos están My Chemical Romance, Britney Spearce y LMFO. 

    Me hizo probar extracto de zanahoria que había en su refrigerador.

    No era tarde. 10 de la noche en San Isidro y en mi celular sin plan porque no quiero enviciarme. 

    Se acercó y me besó de nuevo y fue hasta mi cuello perfumado. Siempre me ponía perfume para ir a su casa. No tengo idea de si beso bien o mal, solo una ex se quejó pero me lo dijo por facebook. “No besas bien”, me escribió. ¿Segura?, le dije con esta carita: ” D: “, contestó un miserable sí. Ya, ok, no importaba, no era tan importante, no me estresaba, todo relax. Y en serio pensé que en ese momento lo estaba haciendo pésimo. Pero ella continuó. Voltee la silla porque estaba incómodo.  

    Entonces me dijo: ¿Quieres hacerlo? No era pie, no era café, no eran pancekes— que sí hicimos en una oportunidad—. Y no había nadie.Ni hermanos, ni vecinos metiches, ni nada. Y yo era un adolescente que aún está descubriendo y ella era mi mayor por pocos meses, como suele pasar con cada chica que conozco.

    No pude pensar en lo que pasaría después. Empezamos a toquetearnos, a manosearnos, a juntarnos en ira. A ejecutar acciones indebidas fuera del noviazgo de los años 30 y otras sociedades. A presionar nuestros rostros. 

    Continuará.

    — hace 1 año con 1 nota
    #Daría  #cariño  #Relación abierta 
    1. kevac11 ha publicado esto